lunes, 21 de mayo de 2012

[Just read]: A 3 metros sobre el cielo - Federico Moccia


A 3 metros sobre el cielo - Federico Moccia

En Roma, como en cualquier otra ciudad del mundo, los adolescentes quieren volar, buscan caminar "tres metros sobre el cielo". Las chicas como Babi se esmeran en sus estudios, hablan del último grito de la moda y se preparan para encontrar al amor de sus vidas. Los chicos como Step prefieren la velocidad, la violencia, el riesgo y la camaradería de las bandas, pero todos ellos se implican en la vida como si cada segundo fuera el último. Pertenecen a mundos distintos, desean cosas distintas, pero tienen algo en común, el amor que les hará encontrarse y cambiar. Ellas se volverán más salvajes; ellos más tiernos. Mientras, allí abajo, la vida real ya los reclama. Federico Moccia dedicó este libro a su madre y a su padre con estas palabras: A mi padre, un gran amigo, que me enseñó mucho. A mi madre, una hermosa mujer, que me enseñó a reír y llorar.

Anoche terminé de leer la novela “A 3 metros sobre el cielo” de Federico Moccia.

Cómo llegué a leerla tiene cierta historia… cuando surgió el boom Moccia en España apunté el título en mi lista de “futuras lecturas”. Pero, como no fui avispada o porque no era el momento o no tenía tiempo para abarcar a leer tanta variedad, pasó a formar parte de la lista de “lecturas pendientes” y así hasta el día de hoy…

La cosa es que este año me he propuesto leer más (y no concentrar sobre todo el momento lector en las vacaciones), disfrutar más de la lectura y embelesarme viendo portadas, leyendo y conociendo nuevos títulos y autores, y por supuesto, aumentando vertiginosamente mi lista de “libros leídos” y, sobre todo, la de “libros a leer”…

Así pues, me dije: “este año quemo el carnet de la biblioteca con tantos libros como voy a sacar”. Y en ello estamos. Mi lista de fichados en la biblioteca cada día se agranda, pero tampoco dispongo de tanto tiempo como para pasarme una tarde entera leyendo… a ver si de cara al veranito mejora la cosa J

Así pues, me propuse que alguno de los primeros libros que quería leer sería de Moccia. Pero cuál fue mi sorpresa que en la biblioteca seguían estando muy solicitados, y tenían lista de espera… pero ahí que me apunté yo a la lista.

El caso es que la primera novela que he leído de Moccia no ha sido precisamente la de “A 3 metros sobre el cielo”. Un día, mirando el catálogo de libros de la biblioteca de mi barrio, ví que había un libro de Moccia disponible en apenas unos días y me lancé a por él toda emocionada. Y ya se sabe que cuando te lanzas de pleno a la piscina sin pensar antes, a veces sobrevienen consecuencias inesperadas… y este fue mi caso. Pocos días después, al llegar a casa ví que ya tenía mi libro de Moccia disponible y enterito para mí… pero eso sí, ¡PEDAZO LIBRO! De unas 700 páginas y encima, segunda parte de otro exitazo Moccia… y me dije: “Empezamos bien…”. Pero bueno, la experiencia fue positiva.

Así pues, tras empezar mi inclusión en las novelas Moccia de esta manera un poco accidental, al ir a devolver unos libros, no me pude resistir a pasearme entre las estanterías repletas de libros y ¡SORPRESA! Ahí estaba “A 3 metros sobre el cielo”, libre, disponible. Y yo con mi carnét en la mano no me pude resistir a dejarlo ahí, a la merced de cualquier otra mano lectora que me lo pudiese arrebatar.

Llegué a casa y ya no me pude resistir. Venga, vamos a por el primer capítulo al menos.

He de añadir que empecé a leer esta novela teniendo una idea preconcebida del mismo y totalmente errónea. Me había pensado que sería la típica pastelada de enamoramiento de adolescentes y que estaría cargado de ñoñerías, que empezaría ya de principio a fin con la relación amorosa y que llegaría a tener momentos de no poder seguir leyendo y decir: “Ay, por dios”…

Pero para nada fue así. Empecé a leerlo, y claro, descripción de una cosa, descripción de otra, vida de unos, vida de otros… y yo que avanzaba página a página y me decía: “Pero, ¿y cuándo llega el momento ñoño? ¿Estoy leyendo el libro que creo que estoy leyendo?” Miraba la tapa y sí, confirmaba el título. Quizás esta “mala interpretación” de la historia me llevase a que capítulo a capítulo cada vez me enganchase y me gustase más. Por momentos yo también volví a tener 17 y era como Babi, sentía lo mismo que ella (porque en el fondo, a mí siempre me han gustado los chicos malos jeje). Y claro, en cuanto la relación se confirmó, ya no podía dejar de leer, porque el gran momento iba a llegar y yo tenía ansias de que llegase. Me sentía enamorada y todo, estaba empezando a ver la vida de color rosa :P


Así que ayer de noche, después de cenar, continué con la historia donde la había dejado. Y fue tan sorprendente todo. De estar arriba del todo, en plena efusividad amorosa, de repente me sorprendió cómo el cambio de una página a otra puede ser tan radical… y así llegó el final. Mi optimismo amoroso se derrumbó en 0.1 segundos y me sentí tan triste como Step… y me fui a dormir pensando qué gris terminaba este día que tan rojo pasión y verde esperanza había comenzado.

Pero mi tristeza tenía un as detrás de la manga: “venga chica, no te pongas así… ¡Que hay segunda parte! Así que no se nos acaba la ilusión aquí”.

Y en estas estamos ahora, en ir a por “Tengo ganas de ti”.

Por lo tanto, para ir acabando esta entrada, de todo este rollo literario que he soltado, se deduce que con esta novela he disfrutado un montón, me gustó mucho y me enganchó. Volví a ser una adolescente, recordé lo que se siente al enamorarte de alguien que en principio va en contra de tus ideales, de las locuras que se hacen en esos momentos, de lo dura que es la vida y que por muy malo que algo sea, siempre algo mejor vendrá, y que la vida, a veces, sí que da segundas oportunidades.

Y ya para rematar, sólo preguntar a los que ya la han disfrutado: ¿a tí que te pareció esta novela? ¿Te sentiste como yo?
Y a los que aún están pendientes de disfrutar del efecto Moccia: ¿te animas?

2 comentarios:

  1. Yo sinceramente lo intenté una vez con una de sus novelas (ahora no recuerdo cual) y la acabe dejando porque no me dio mas. Igual deberia darle una oportunidad, pero como dices, tan voluminosos me da pereza :) Besos!

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  2. Pues sí, cuando son tan voluminosos la verdad que echan a una para atrás... YO al menos, de los 2 que me he leído, me ha gustado más éste.

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