viernes, 29 de junio de 2012

[Just read]: La Bufanda - David Artime Coto



Hace unas semanas me topé en la sección de novedades de mi biblioteca con este ejemplar: 


La bufanda - David Artime Coto

Unos meses atrás había leído sobre él. Se lanzaba de nuevo, esta vez en castellano (la primera vez que se publicó fue en asturiano). Ya en ese momento al leer la temática se me antojó este libro (aunque más bien debería decir que la cercanía de la realidad tratada fue lo que me empujó a tenerlo en mente). Y es que la tierra tira mucho J

“Entretenida, amena, fácil de leer, divertidísima… pero el adjetivo que, desde mi punto de vista, mejor define La Bufanda es bipolar”, dijo Manolo Preciado, que fue entrenador del Sporting de Gijón durante 6 años.
La Bufanda cuenta en primera persona la vida de un ultra delSporting durante el último tramo de una apasionante temporada liguera. La novela (premio de Narraciones Trabe) construye con humor, ironía, dramatismo y crítica una trama en la que las más bajas pasiones y los más altos sentimientos se enfrentan entre sí, haciendo aflorar las contradicciones en las que vive el protagonista. Con un ritmo de cine y un estilo cuidado, ágil y fresco, la prosa de David Artime entreteje una historia en la que se destripa la realidad del mundo que rodea al fútbol y el papel que en él juegan la violencia, la política, la valentía, la fidelidad, la hipocresía social y los intereses económicos y mediáticos de un deporte convertido en un desproporcionado negocio
.



No soy una futbolera fanática pero sí que vivo y siento mis colores. En el fondo el fútbol en mi casa es un pequeño nexo de unión familiar que nos da tanto alegrías y risas como discusiones. Además, diría que es el único deporte que soporto ver en la tele.

Así es que, ¿quién no ha escuchado la típica noticia de batalla campal en partidos de futbol? ¿Quién no ha oído hablar alguna vez sobre peleas de hooligans? Pero lo vemos desde fuera, y si se te brinda la oportunidad de conocer un poco más ese mundo, ¿por qué no lo vas a aprovechar? Porque aunque no lo parezca, quizás tu vecino sea un hooligan y tú sin saberlo. ¿Qué les mueve a esta gente a desvivirse tanto por sus equipos y a darse de hostias a la mínima? Pues conozcámoslo de la mano de esta entretenida novela. Porque sí, quizás el tema no llame en exceso, pero la naturalidad de su lenguaje te embelesa.



Como ya dije, la tierra y los colores tiran, y quizás por eso en este caso me gustó la novela, porque se hablaba de cosas que tengo cerca, que las veo, que las conozco; nombra lugares y pasatiempos que conozco y que practico, y en el fondo es como si un colega me contase sus venturas y desventuras de ultra.

Me gustó también porque llegas a descubrir lo que les pasa por la mente a los ultra. Ser un hooligan o un ultra no es un capricho, es un estilo de vida; casi diría que se lleva en la sangre. Y lo condiciona todo. Y esto puede tener grandes y graves consecuencias. Por eso, cuando el protagonista llega al punto en el que empieza a ver 2 vertientes en su vida, hay momento en los que, si lo tuvieses delante, te apetecería darle un par de hostias y decir: “¡Espabila chaval! ¡Reacciona! Que estás jodiendo lo bueno de tu vida”.

Habla de amor, respeto y lealtad a unos colores. Y lealtad y firmeza a unos principios. Y en eso me gustó porque el protagonista tiene las ideas muy claras en cuanto a lo que es y debe ser el sentimiento ultra. Así, compruebas que, como en todo, siempre los hay que se hacen identificar con un grupo pero que lo hacen a su manera, y eso puede llegar a crear tensiones y rupturas en grupos consolidados. Y también, lleva a que otros “chupen” por culpa de unos pocos que actúan sin antes pensar.



Y como ya es costumbre, en este caso también he anotado algunas frases que marcan (habría anotado más, pero había momentos en los que por no parar la lectura, las dejé fluir…). Al menos, estas que muestro, a mi parecer, recogen muy bien algunas ideas sobre lo que es ser un ultra y vivir los colores de un equipo de fútbol:


"Me invade el orgullo cada vez que constato la gran afición que somos. Pocos equipos pueden presumir de llevar a miles de personas a 400 kilómetros de distancia para ver un partido en el que solo nos jugamos el confirmar la permanencia, después de una temporada con más pena que gloria. Éstas son las cosa que nos hacen ser grandes."


"Cuando se es de un equipo, se es de la camiseta, del escudo, o de la ciudad a la que representa. Pero nunca, bajo ningún concepto hay que ser de un directivo o de un jugador. La propia dinámica del sistema los convierte en mercenarios. Su único objetivo es su bienestar profesional y personal. No hay sentimiento, no hay fidelidad, no hay lealtad. No hay nada."




"Los odiamos. Los despreciamos. Los rechazamos.

Y los necesitamos. Los necesitamos tanto como ellos nos necesitan a nosotros. Disfrutamos con sus desgracias y sufrimos con sus alegrías. Son el enemigo. La escoria. El cáncer. El yang. El infierno.

Son el eterno rival. No todos los equipos tienen uno. Nosotros sí. Y damos gracias por ello. La enemistad con el vecino refuerza la amistad entre nosotros. La rabia contra con el antigrupo consolida nuestro sentimiento de grupo. Su antipatía hacia nosotros multiplica la empatía entre los nuestros. 

La máxima rivalidad es una de las esencias del movimiento ultra. La guerra eterna hacia el equipo antagónico es un motor que nos arrastra. Qué desgraciados los que no tienen derbi." 



"Volví a plantearme si valía la pena todo aquello. […] ¿Valía la pena pagar este precio? ¿Valía la pena esta consecuencia de defender el honor, los colores, el recuerdo de mi abuelo? ¿Valió la pena ver a la gente corriendo asustada por la grada, niños llorando protegidos por sus padres en las butacas, hombres y mujeres pisándose unos a otros por escapar de nuestra embestida, cabezas abiertas, dientes rotos, fracturas…? ¿Valía la pena estropear así lo que para otros era una fiesta deportiva?"


¿Os animáis también a leerlo y descubrir y saber un poquito más del mundo ultra del futbol español?


3 comentarios:

  1. Pues yo no, Rousmina. Es que no me atrae nada el tema. Me gusta el fútbol pero no tanto como para leer sobre él.
    Besos,

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  2. Bueno, de todos modos de fútbol directamente no se habla. Es más sobre la vida de un ultra y de ver cómo el fútbol es una parte muy importante de su vida.

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  3. A mi me sirvio para conocer los motivos que diferenciana unos espectadores de otros. Una lectura muy amena y en efecto, bipolar...

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