domingo, 26 de mayo de 2013

Días con historia (2)


El perro de mi vecino en mi baño
Llegar a casa después de dar un paseo, entrar en casa, y ver en tu baño al perro de tu vecino... 
¡¡NO TIENE PRECIO!!


Y eso fue justo lo que me pasó ayer de tarde... Divertido fue un rato, pues un perro que no entra en ninguna casa y que de pronto te lo encuentres en la tuya, y más concretamente en el baño (es decir, en un lugar donde estaba bien escondido) es algo más que sorprendente, extraño, anodino... Si a eso le sumas la  carita de angelito que tenía, ya es lo más (por eso no pude resistirme a retratar este momento).

Teníamos la puerta de casa abierta y  mi abuelo estaba sentado en el banco que tenemos en la entrada, pero ni se enteró...

Motivo: estaba asustado porque en su casa estaban con una escopeta de perdigones y debía de tener miedo del ruido.

Días con historia son anécdotas que marcan algunos de mis días y que me gusta recordar por su importancia, singularidad, sorpresa, extravagancia... etc. 

Hace poco oí que anotar lo mejor que nos ha pasado cada día era una buena práctica para hacer balance del día a día, y también para agilizar nuestra memoria (por el esfuerzo de recordar algo al final de cada día). Os animo a probarlo. Yo no lo hago todos los días pero sin duda, el día que lo hago, ese recuerdo se queda mejor grabado en mi "disco duro humano". 

3 comentarios:

  1. Creo que puede ser una buena práctica la de anotar lo bueno de los días, que a veces estamos muy negativos y nos olvidamos de las cosas buenas! Qué mono el perrillo de tu vecino, jeje. Un saludo.
    http://humanidadesyalgomas.blogspot.com.es/

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