lunes, 8 de julio de 2013

[Just Read] Suma y sigue - Toni Jordan


Suma y sigue - Toni Jordan
Una comedia romántica sobre una mujer obsesionada por los números.
Desde los ocho años, Grace tiene una manía, se pasa el día contando absolutamente todo lo que está a su alrededor: las letras que contiene su nombre, los pasos que da para llegar a su cafetería favorita, las veces que se cepilla el pelo. Ahora, con treinta y cinco años ha dejado su trabajo como maestra y lleva una vida rutinaria en la que todo sigue un orden y donde no hay lugar para los imprevistos. De hecho, su vida se ha convertido en una suma continua y Grace es incapaza de hacer nada antes de interpretar las cifras con las que se ha topado, o consultar con una la foto del famosos matemático Nikola Tesla que tienen en su mesilla de noche. 
Pero entonces aparece Seamus, un hombre atractivo, cuyo nombre y apellido suma diecinueve letras, igual que el suyo - ¡no puede ser casualidad!- y el ordenado mundo de Grace sufre una repentina revolución que le servirá para darse cuenta de que en los asuntos del amor las matemáticas y los pensamientos racionales no tienen cabida. 
"Una historia de amor original y conmovedora." The Times
"Una novela tan vital y divertida como su protagonista." Sydeny Morning Herald
"Suma y sigue plantea muchos interrogantes sobre nuestros valores y nuestra sociedad, con una prosa irresistible y amena." Australian Book Review


Cuando me enteré de la iniciativa Julio, mes del amor desde los blogs Momentos de silencio compartido y Libros que hay que leer, me propuse buscar novelas de temática romántica para leer. Una ya la tenía en casa pero al menos quería leer 2 novelas de este tipo porque ya que tengo un mes entero, al menos probar la temática de forma más contundente y así comprometerme más con la causa.

En otro de esos días de visita a la biblioteca para devolver un libro, no pude resistirme a ojear las estanterías y me encontré con esta novela. Me gustó la portada, me llamó la atención la sinopsis (lo de que se pasaba la vida contando cosas y me lo imaginé en un flash mental rápido y me puse a pensar si yo sería capaz de vivir así...) Era, por lo tanto, una novela con un chica y una historia un tanto peculiar. Pero lo que me convenció del todo para llevármela fue cuando leí que se la calificaba de "comedia romántica". Así que dije: "ideal para Julio, mes del amor."

Mi primer pensamiento fue que esta novela sería del estilo chick-lit, pero estaba equivocada. El estilo de escritura de Toni Jordan me sorprendió. Al principio, y dada mi intuición fallida, me resultó extraña la forma de redactar: me parecía como demasiado seria para algo que iba a ser una comedia romántica. También la manera de contar las cosas: conocemos a la protagonista (Grace), peculiar donde las haya, casi maniática, extremadamente controladora de su tiempo que lo tiene totalmente organizado: cuándo se levanta, cuándo desayuna, cuándo se acuesta, cuánto come, cuántos bocados da... etc. Cosas que nos parecen raras pero que a Grace le funcionan y le van bien. Pero lo que me chocaba un poco al principio era la manera de cambiar de un tema a otro. Tan pronto estaban contándonos algo y de pronto el siguiente párrafo trataba otra cosa, que en fondo, sí que tenía relación con lo anterior pero que de primeras no lo parece.

Sin embargo, y a pesar de lo dicho, una vez metida en materia, pillado el estilo de la autora, ya no puedes dejar de conocer a Grace y su vida. Y sobre todo cuando Seamus aparece en su vida, así, de repente. Una casualidad en el supermercado y al día siguiente otra vez. Y así, algo que vino de pronto, se queda para siempre (¿para siempre?... no os lo desvelaré.)

Por la manera de contarnos las cosas, por la peculiaridad de la protagonista y su vida, las cosas giran en torno a su obsesión por contar las cosas y cómo eso la condiciona a la hora de relacionarse con los demás. Así que parece que el romanticismo no hace aparición. Pero en el fondo, si no fuera por el amor, no ocurriría lo que pasa. Por lo tanto, quiero advertir que no es una novela al uso de amor, besos y romanticismo a raudales hasta decir basta. ¡No! Pero sí se palpa el amor, ese que surge sin darte cuenta, que te atrae, que te enseña que ya no quieres vivir sin él, y que te hace intentar cambiar para mejor.

En el fondo, a partir de la vida de Grace se tratan muchas cosas más: obsesiones, trastornos, traumas, temas de familia... Y me gustó porque también contaba muchas verdades de forma clara y directa sobre la realidad de la vida. Y para muestra, un botón: os transcribo un fragmento de la obra que nos encontramos casi al inicio de la obra, y que, tras leerlo, fue uno de los puntos clave que me hizo que siguiese leyendo, porque me gustó esa forma de decir las cosas y porque intuí que además esta historia me haría pensar en cosas de la vida y en mi vida: 

pag 28: 
Cuando daba clases, siempre hablaba acerca de los miedos. A los niños les encantaba eso. Les gustaba conquistar el empleo de palabras largas, casi de trabalenguas, tanto como a mí me gustaba enseñárselas. Recuerdo sus favoritas: ablutofobia, el miedo a bañarse; ailurofobia, el miedo a los gatos; y, por supuesto, arachibutyrofobia, el miedo a que la mantequilla de cacahuete se te pegue al velo del paladar. 
Como de costumbre, recibí quejas de los padres. "¿Desde cuándo esto va a ayudarle a mi Bylinda a mejorar sus notas?" Y, como de costumbre, yo no pude decirles la verdad acerca de las vidas de sus hijos o, lo que es igual, acerca de sus propias vidas: que son ciegos para apreciar los colores y sordos para apreciar los sonidos; que son como las hormigas que compiten corriendo por mi balcón cuando sale el so y que compiten de regreso cuando se pone. Conseguirán empleos en oficinas y la mayoría trabajará lo suficientemente bien para ganarse el sustento. Conocerán a otra hormiga del sexo opuesto, o del mismo, pedirán prestado más dinero del que sus abuelos pudieron imaginar y pondrán su libertad como garantía para comprarse un chalecito prefabricado e idéntico a tantos, situado entre un parque y una estación de metro. Si procrean, producirán más hormigas obreras que asegurarán el crecimiento económico y más contribuyentes que sustentarán a más políticos y pagarán para tener unas escuelas con una calidad de enseñanza cada vez más baja. Cuando se retiren, ya no recibirán un reloj de oro, sino una pensión calculada en función del coste de la vida. Entonces, las hormigas hijo se irán de casa para evitar los efectos de la codiciosa falta de productividad de unos padres que se regodean en la autocompasión. Luego, los padres se gastarán la pensión en medicinas para la artritis, la diabetes y el corazón, o en una píldora azul de cuatro caras, que a ellos se la pondrá dura y a ellas se lo pondrá húmedo, recordándoles los tiempos en que, durante cuatro minutos dos veces por semana, ciertas oleadas les hacían sentir vivos. Sus últimos años los pasarán en casas basurero llenas de otras hormigas rechazadas, donde contemplarán las paredes y el techo hasta conocer cada grieta y desconchón, tanto como antiguamente conocieron sus propias caras. Morirán sin dolor gracias a los avances de las nuevas terapias farmacológicas, igual de entumecidos y ausentes que cuando vivieron.  Finalmente, sus propiedades serán repartidas y ellos habrán desaparecido. 


En conclusión, os animo a dejaros embaucar por Grace y su obsesión con los números. Aprenderás también sobre historia (por la constante mención de Nikola Tesla, pilar fundamental en la vida de Grace), nos hará reflexionar sobre la vida (porque al final, en cuanto devoré este libro, me dije: "vale, esto es una novela, pero puede ser real totalmente, hay tantos trastornos raros en el mundo y que desconocemos..."), nos reiremos (como al conocer a otras personas con otras obsesiones sobre las que sabremos) y disfrutaremos con la relación de Grace y Seamus, no falta de altibajos. En fin, una comedia romántica nada al uso pero divertida, diferente.

¿Os animáis a Sumar y Seguir?

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